Recomendación Anime: Psycho-Pass, la estandarización de un sistema
Psycho-Pass es un anime con una
excelente continuidad y manejo de ritmos en cada escena, con diálogos por demás
interesantes impregnados de una profundidad analítica que retoman ideas de Max Weber, Michael Foucault, Jeremy Bentham, Platón y de obras literarias como las tragedias Shakespeare
o Los viajes
de Gulliver[1], de Jonathan Swift, con temáticas
en torno a la tecnología, la salud
mental y física, la ciudadanía, la libertad, la justicia y la ley. Estos diálogos permiten
adentrarnos en la trama de la serie animada y ser partícipes, tomando diversas
posturas de acuerdo a la idiosincrasia de los personajes que ahí se presentan.
Pero, para ser más claros vayamos retomando algunos puntos.

Lo anterior
conlleva, a una ciudadanía en armonía,
sin altos índices delictivos. Paradójicamente los ciudadanos están
preocupado por sus niveles de estrés, para no ser detectado por el sistema como
una amenaza, ya que el coeficiente de criminalidad puede ser contagioso debido
al estrés; en cuestión de minutos una víctima puede pasar a victimario, y ser
erradicado por el sistema.
Por lo tanto, las
personas tienen especial cuidado en sus percepciones sensoriales para fomentar
su cuidado psicológico. Se potencializa una ciudadanía individualista
preocupada por sí misma. Si bien, los
ciudadanos saben que algo está mal,
voltean a otro lado para poder continuar, tratando de evadir su
responsabilidad, transformándola en ingenuidad y desinterés masivo.
Los humanos ni
siquiera consideran lo que realmente quieren, se rigen por los estándares de un sistema, que brinda confort
y bienestar publico sustentado en la tecnología holográfica y cybernización, así
como en las herramientas de comunicación que existen en el mundo para
fortalecer la naturaleza social, que contrariamente aquí tienen un efecto
opuesto; si bien brindan comunicación aíslan a los individuos, que son capaces
de comunicarse por redes sociales; alejados de un cuerpo físico y cerca de un
mundo sustentado en ideas como el propuesto por Platón, donde algunas personas bajo diferentes “mascaras” pueden jugar con
cualquier personalidad. Sin embargo, resulta al final que ellos mismos no son
nada. El núcleo de su personalidad está vacío. No tienen un rostro propio, así
es como pueden llevar cualquier mascara.
Este anime, también retoma
diferentes perspectivas de la cybernización completa del cuerpo humano. Analizando los pros y contra de
tener cuerpos cybor, donde solo se conserva la mente humana. Si la gente solo
busca la juventud para sus cuerpos y pierde de vista lo que significa cultivar
la mente, sería normal que eso llevara a un incremento de la cantidad de “muertos
vivientes”, pero a la vez, si se mecanizan procesos de naturaleza humana, perderíamos
la esencia de vivir y disfrutar momentos irrepetibles que capturamos gracias a las sensaciones proporcionadas por
un cuerpo efímero.
Este es el foco
central de atención, donde se plantean diversos actos delictivos, orquestados
por una gran mente criminal que justifica sus acciones ultra violentas para
despertar al ciudadano común. “Los humanos siempre estamos deseando una mejor
sociedad”, ante esta premisa el antagonista llamado Shogo Makishima se plantea si vive realmente
es un sistema o en una prisión, con la
cantidad mínima de custodios. El maloso en cuestión, es definido como el anarquista
de la serie que niega un sistema de control inhumano para tratar de crear un
sistema más humano a partir de una revolución sustentada en crímenes con
extrema violencia.
Para complicar la
trama, la historia sigue a la Unidad de la División de la Oficina de
Seguridad Pública e Investigación Criminal, el equivalente a la policía del
tiempo actual, que cuenta con la inspectora
Akane Tsunemori, una novata que trata de adaptarse al arduo trabajo que
representa controlar los brotes delictivos. No obstante, al ser principiante
cuestiona las acciones y hace reflexionar a su equipo de trabajo para descubrir
en conjunto que laboran bajo un sistema universal de valores que trasciende la
ética y los derechos individuales de las personas.
Akane se acepta tal,
no le teme a su coeficiente criminal, en consecuencia pondera la justicia antes
que el deber, pero a la vez, tiene que aprender a deshacerse de sus ideas
preconcebidas y afrontar la verdadera personalidad de sus compañeros, los
ejecutores, que son tratados por el sistema como perros de caza y no como
detectives debido a su alto índice de potencial delictivo.
Ante este escenario ideológico,
recomiendo arduamente el anime con personajes bien delineados, y para finalizar
despliego algunas citas textuales, que me parecieron de trascendencia.
“Tomando prestadas las palabras de Max Webber, lo burócratas ideales son aquellos que intentan realizar sus deberes, sin furia ni cariño, sin odio ni afán, y sin amor ni preferencia personal”- Profesor Saiga, Cap. 19, al min. 8:46
“Creo que el momento en que las personas realmente valen, es cuando actúan de acuerdo a sus deseos” - Shogo Makishima. Cap. 20, al min. 13:37
“Las leyes no protegen a las personas. Las personas protegen las leyes”- Akane Tsunemori. Cap. 22, al min. 6:10
"Las personas siempre han detestado el mal y han buscado formas correctas de vivir. La ley es la acumulación de esos sentimientos. No son ni las disposiciones, ni el sistema. Son los frágiles e irremplazables sentimientos que todos llevan en sus corazones. Comparados con el poder del enojo y del odio, son algo que se pueden romper fácilmente. A lo largo del tiempo las personas han rezado por un mundo mejor. Para que esas oraciones sigan teniendo significado tenemos que dar lo mejor de nosotros”- Akane Tsunemori. Cap. 22, al min. 06:20
“¿Sabes que es lo más denigrante que puedes hacerle a la ley que debemos respetar? Crear y administrar una ley que no merece protección”- Akane Tsunemori. Cap. 22, al min. 16:00
Nota al final: Al acabar este anime, pensé “¿Y ahora
qué?.... ¿qué voy a ver? santa depresión obligada después de un buen anime.

















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